#NoALaImpunidad

Posted in Congreso FOPEA / Posted By: admin
05
Dic

*Artículo escrito para FOPEA por Victoria Mortimer, estudiante de Comunicación Social de la Universidad Austral

El panel conformado por tres periodistas y una fiscal, moderado por Gabriel Michi,
miembro de la comisión directiva de FOPEA, habló sobre la violencia que sufren los
periodistas y la impunidad generalizada que se sufre en Latinoamérica.

Entre 2006 y 2016, 930 periodistas fueron asesinados en todo el mundo. América Latina
en particular atraviesa una situación dramática en cuanto a crímenes de periodistas e
impunidad: con 110 profesionales asesinados en 17 años, México es el país más peligroso
para los periodistas, solo después de Irak.

Los panelistas Roberto Rock, presidente de la Comisión de Libertad de Expresión de la
Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), Daniela Pastrana, miembro de Periodistas de a
pie, Angelita Baeyens, miembro de la Robert Kennedy Foundation y Liliana Sayaz, fiscal de
Paraguay, moderados por Gabriel Michi, miembro de la comisión directiva de FOPEA,
expusieron sobre la situación dramática actual de crímenes contra periodistas.

A 20 años del asesinato del periodista José Luis Cabezas, al comenzar la exposición y luego
de presentar al panel, Gabriel Michi, recordó a su compañero. El moderador de la mesa
aseguró que para el esclarecimiento de los casos siempre será necesaria la comunión
entre medios, sociedad y periodistas, y pidió no olvidar. “El olvido no debe ser un socio
cómplice de la impunidad”, aseguró el periodista antes de darle la palabra a Roberto Rock.

La violencia contra periodistas es la peor expresión que puede tener el poder contra la
libertad de expresión. Y un ataque contra la libertad, el intento de silenciar a los medios y
a los periodistas que dan a conocer la información, es un ataque contra toda la sociedad.
“Este tipo de atentados contra la libertad de expresión ponen en peligro la libertad en
cualquier otro ámbito de la realidad”, explicó Roberto Rock.

Estos crímenes se dan en un contexto de normalización, donde existe una suerte de
miopía por parte de las autoridades. Según Rock, debemos “colocar a las autoridades ante
el espejo negro de sus competencias”, obligándolos a hacer algo al respecto y cambiar
esta realidad; la mayoría de los asesinatos a periodistas se dan como consecuencia de
amenazas de las propias autoridades por investigación de causas que podrían estar
relacionadas con su oficio.

En Colombia, hubo 130 asesinatos en 30 años. Angelita Baeyens habló sobre el asesinato
del periodista colombiano Nelson Carvajal Carvajal, asesinado por un sicario luego de
denunciar al alcalde de Pitalito por irregularidades para la construcción de viviendas de
interés social. Este fue uno de los poquísimos casos en los que no ganó la impunidad; solo
el 10% de crímenes a periodistas a nivel mundial reciben sanción, mientras que en Europa
el número se eleva al 50%. Pero, si bien la fiscalía esclareció el caso, ocho miembros de la
familia Carvajal Carvajal, la principal investigadora del crimen, debieron exiliarse de
Colombia.

El panel contó también con el testimonio de la fiscal Liliana Zayas, miembro de la unidad
especializada en hechos punibles contra los derechos humanos del Ministerio Público de
la República del Paraguay. La fiscal expuso el caso de periodistas agredidos durante las
manifestaciones del 31M en el que los choferes de los cargos hidrantes que dispararon a
la ciudadanía y a los periodistas fueron imputados.

Liliana Zayas habló también de Pablo Medina, corresponsal del diario ABC Color, el medio
más crítico durante todos los gobiernos, que fue asesinado en 2014 en un crimen con
vinculación al ex intendente de Ypejhú, Wilmar Neneco Acosta.

Daniela Pastrana, periodista mexicana miembro de Periodistas de a pie, cerró la
exposición presentando la situación dramática que viven los periodistas en su país. Con
más de 100 periodistas asesinados en 17 años, México es el único país en democracia con
periodistas desaparecidos. La mayor parte de los crímenes están relacionados a la política:
“53% de los agresores fueron identificados como agentes del estado o funcionarios
públicos de distintos niveles de gobierno”, expresó la periodista.

Según Daniela Pastrana, hay diversos factores estructurales que influyen en el aumento de
los crímenes; entre estos, menciona a la guerra contra las drogas y la violencia
generalizada, dentro de las cuales “los periodistas quedaron atrapados como en una red”.
Pastrana menciona ciertas modalidades emergentes como los ataques a medios con
explosivos, las desapariciones, la autocensura e infiltración de las bandas delictivas en las
redacciones y los ataques en las redes sociales. Además, incluyó en su exposición un dato
desde una perspectiva de género: las amenazas a mujeres periodistas con connotaciones
sexuales y con sus familias.

Un ambiente en donde tanto la impunidad como la corrupción por parte de los más
poderosos son comunes, es terreno fértil para el aumento de este tipo de violencia contra
la libertad de expresión.

¿Qué podemos (y debemos) hacer al respecto? Todos los panelistas estuvieron de
acuerdo con que es esencial un trabajo conjunto para generar presión en los políticos con
el fin de terminar con la impunidad. Además, es necesario trabajar con las redes y
fortalecer los medios locales y plataformas independientes, enfocarse en la contención emocional, y fortalecer el periodismo regional y las alianzas con las universidades.